Las vacaciones de 2018 empezaron en el mar, navegando por las Pitiusas (entre las que se encuentran Ibiza y Formentera) durante una semana. Y es que poder disfrutar de esas aguas turquesas podría decirse que es una de las cosas que más me gusta, y que sin duda no tienen nada que envidiar al Caribe.

Un fantástico grupo de grumetes junto con el patrón, el mismo que escribe, nos dimos cita en el puerto de Sant Antoni de Portmany, Ibiza. Salvo Alberto y yo que ya disfrutamos de una travesía de varios días ( ver post Travesía Barcelona a Baleares en velero ), para Carol, Jessica, Laura y María, era la primera vez que embarcaban tantos días seguidos. Todos disfrutamos de la vida y convivencia, pasando noches fondeados tanto en calas como en puertos, sorteando adversidades, y aprendiendo mucho.

Cala Vadella, Ibiza, fue nuestra primera parada, una calita que está muy protegida de la mayoría de vientos donde sabía que no tendríamos problemas de marejada. Allí fondeamos y por la mañana tomamos un delicioso zumo recién hecho en uno de los chiringuitos de la playa, Vadella Beach Bar Ibiza de Jordi & Coco.

En cuanto pudimos, levamos ancla rumbo Espalmador, una isla deshabitada muy fotogénica de la que personalmente estoy prendado. Allí hicimos fondeo hasta el día siguiente. En esta zona el fondeo está regulado, con el fin de preservar la posidonia que tanto sufre por los navegantes irresponsables que no hacen un esfuerzo por cuidarla, de modo que previamente es necesario reservar la boya en cuestión. La vida a bordo fue de lo más entretenida ya que tuvimos que sortear algún que otro imprevisto, pero fue aquí donde conocimos a una pareja de cántabros, Fermín y Manolo, quienes como buenos navegantes supieron hacerse notar por su tremenda hospitalidad, nunca olvidaremos esas Anchoas del Cantábrico a las que nos invitasteis.

Espalmador, la tercera isla más grande de las Pitiusas, es un paraje idílico que esconde muchas maravillas, con arena muy blanca lo que la convierte en un lugar privilegiado. El amanecer que se contempla desde aquí es espectacular, ver la bahía toda en calma rodeado de barcos y el silencio que se escucha es simplemente, mágico.

Los tres días siguientes los pasaríamos amarrados en el puerto de la Savina en Formentera. Una vez en tierra nos movimos en moto; una 49 cc que nos hizo recorrer la isla de punta a punta, desde el Faro de La Mola hasta el Cap de Barbería.

Formentera a nivel fotográfico es otro mundo, os quiero recomendar sitios bonitos para que le quitéis la tapa de vuestro objetivo, pero he de decir que sea donde sea sacaréis una foto preciosa. Para los que no hayáis estado nunca las paradas obligatorias serían: las playas de Ses Salines, Es Pujols, Es caló y Cala Saona.

Normalmente para paisajes siempre me gusta buscar la hora azul y dorada para conseguir esos tonos tan chulos del atardecer, pero en este caso recomiendo lo contrario. Lo bonito de la fotografía de paisaje costero es captar los azules turquesa del agua y para ello lo idea es hacerlo con el sol más alto para que sature los colores al máximo. Personalmente me gusta usar un balance de blancos de menos de 5.500 Kelvin para obtener una imagen fría que potencie los azules, combinado siempre con un filtro polarizador que mate los brillos y reflejos del agua.

Nuestra ruta por la isla también transcurrió por la Cova Foradada, Sant Francesc, el Pilar de la Mola y el chiringuito de Piratabus. Nos quedó pendiente el mítico Beso Beach, pero no importa…. ¡seguro que volveremos!

Los últimos dos días los pasamos en Ibiza. Es cierto que para recorrer esta isla navegando necesitas una semana, y nosotros ya no teníamos tiempo teniendo en cuenta que los check-out se realizan los viernes; así que disfrutamos de la vuelta navegando dejando calas de Ibiza como Cala Saladeta o Ses Salines a nuestro paso hasta el puerto base en Sant Antoni. Por último, en este lugar recomendaros varios sitios que a nosotros nos gustaron mucho; el restaurante Kvida con varios espacios y gastronomías, La Cantina Portmany con una buena relación calidad-precio, y, por último, un lugar con encanto para cenar en su maravillosa terraza, Villa Mercedes.

Categorías: Viajes

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Navegar por Las Pitiusas, Ibiza y Formentera, el Caribe del Mediterráneo

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