Este post viene a ser la primera parte de dos. Y es que, tal y como empieza este, no tendrá nada que ver en cómo va a terminar la segunda (y última) entrega. Se trata de una sesión postboda, puesto que los recién casados se quedaron con ganas de más fotos. Decidieron hacerla porque de esta manera se podían realizar fotos sin la presión del día de la boda. Entre otros motivos, se encuentran los de escoger otro lugar diferente donde poder lucir los trajes; seleccionar los mejores momentos de luz, olvidar la preocupación de que el vestido de la novia no se manche; o incluso, hacer realidad ideas que nunca se hubieran podido llevar a cabo el día de la boda, y este último en concreto, fue el que llevo a los casados a realizar la postboda.

La Cala de Tamariu fue el lugar elegido por esta pareja de recién casados para realizar la sesión. El color del mar, la luz del atardecer que envolvía las rocas y los pinos de alrededor hacen que se trate de un lugar con mucha personalidad, sin ningún otro decorativo más que la presencia de Laura y Víctor.

Laura escogió un precioso vestido de novia con escote corazón ceñido hasta la cadera con falda en corte princesa. Los bordados y el tul le daban un toque de lo más romántico; eso unido al hecho de dejar al descubierto la zona de los hombros y del cuello hace que se resalte esta zona tan femenina dándole un toque especial. Laura optó por un semirrecogido con una trencita para no sobrecargar el vestido, pero que le permitía lucir su larga melena. Para el rostro, y acorde con su estilo, prefirió un maquillaje natural sin muchos artificios: un look nude o casi sin maquillaje.

Víctor, por su lado, llevaba un traje de color azul, color que lleva muchas temporadas marcando tendencia en los trajes de novio. El azul marino además de ser un fondo de armario obligatorio para cualquier hombre, es una opción acertada de estilo, una apuesta por la elegancia y sencillez, porque siempre menos es más. Es en los detalles donde cambia por completo la ocasión del traje. En el caso de Víctor, apostó por un traje con un toque más llamativo, elegante pero con diseño. Esto último resaltaba por el estampado del chaleco, corbatín y solapas. Los estampados con estilo son ideales para novios modernos y atrevidos que no quieren pasar desapercibidos.

No os perdáis la segunda parte del post, prometo que no defraudará…

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